Glenfiddich y su whisky de 55 años

La primera botella de la reserva especial Janet Sheed Roberts de Glenfiddich – uno de los whiskies más raros jamás destilado por Glenfiddich – impuso un record en diciembre pasado, como la botella más cara vendida en una subasta al alcanzar los $76,370 (dólares americanos) – £46,850(libras esterlinas)

Solo 11 botellas de este single malt Scotch whisky de 55 años que serán presentadas al público en honor a Janet Sheed Roberts, la nieta de William Grant, fundador de la destilería Glenfiddich. La Sra. Roberts celebró su cumpleaños 110 en Agosto del 2011 y es la persona de mayor edad en Escocia.


La prestigiosa subasta de whiskies realizada en Bonhams, Edimburgo, llamó la atención alrededor del mundo al lograr un precio final de $76.370.- dólares rompiendo el record mundial a la botella más cara de single malt Scotch whisky vendida en una subasta. El record anterior era de £29,400 libras esterlinas, unos $47.920 dólares americanos. Todas las ganancias de esta subasta fueron donadas a la fundación internacional “WaterAid” (Ayuda al Agua). Siendo la única destilería que utiliza una sola fuente de agua (el manantial Robbie Dhu) durante su proceso de destilación, Glenfiddich se unió a una entidad benéfica que busca asegurar que todos tengan acceso libre a agua segura y limpia.

La reserve Janet Sheed Roberts de Glenfiddich es un excepcional single malt Scotch whisky de 55 años de maduración, con un empaque asombroso inspirado en algunos de los artículos personales de Janet Roberts, y cuidadosamente diseñados por algunos de los artesanos y artistas más reconocidos del Reino Unido.

· Brodie Nairn de Glasstorm, cuidadosamente creó la botella soplada a mano.
· Fattorini grabó individualmente cada tapa de la botella con las iniciales de Janet Roberts en oro sobre un medallón Cloisonné.
· La botella viene en una lujosa caja de cuero fabricada por Geoffrey Parker
Games. La caja fue inspirada de la maleta de viajes de Janet Roberts, y viene con una manija en cuerno de venado escocés y forrado con un paño de seda con dibujos personalizados.

Este exquisito single malt de 55 años tiene un color oro pálido, un tono a cebada de otoño. Al aroma es leve y delicado, se percibe flor de naranja y delicadas notas de violetas que se mezclan con almendras tostadas y leves toques de humo. Una combinación perfecta entre los aromas afrutados y florales con un sorprendente leve toque a roble, algo increíble para un whisky que ha pasado tanto tiempo en barrica de roble europeo.

Al paladar se detecta una vainilla cremosa y un ahumado suave que se compensa muy bien con notas dulces a roble. Inmediatamente después de probarlo, el final es levemente seco pero que crece a ser más prolongado, dulce y fresco.