Neyén logr 97 puntos de Tim Atkins

Neyen-Atkins

Como “magia de parras antiguas” califica Atkin a Neyen. Y es que el ensamblaje con 60% Cabernet Sauvignon y 40% de Carmenere proviene de los viñedos más longevos de Apalta, con más de 120 años de antigüedad, con esquejes traídos directamente desde Burdeos.

Las parras han desarrollado sistemas de raíces profundas, que conectan con la roca madre del sitio, imprimiéndole al vino una elegante mineralidad. Después de más de un siglo, estas vides no sólo han sobrevivido, sino que han prosperado en la propiedad protegida por montañas y bañada por el río Tinguiririca, donde el manejo orgánico del viñedo ha permitido que logren su máximo potencial y una expresión fidedigna del terroir.

El crítico describe al vino como “refinado, con el equilibrio perfecto entre casis, sabrosos taninos y sutil madera”. En su propia clasificación, al estilo francés, declara además que la viña está entre las de primer crus, situándola en la cúspide de los productores nacionales.