Por primera vez en la historia, un vino chileno logra los 100 puntos

Viñedo-Chadwick-2014

El vino ultra Premium de la familia Chadwick – Errázuriz, alcanzó el máximo puntaje al que puede aspirar un vino, posicionando a Chile entre las mejores apelaciones del mundo, tales como Burdeos, Toscana y Napa.

Este inédito reconocimiento fue otorgado por James Suckling, considerado el crítico de vinos más influyente del mundo según la revista Forbes, editor por tres décadas de la revista Wine Spectator y quien hoy dirige su propia publicación jamessuckling.com, además de la exclusiva revista de lujo Tatler de Hong Kong, ciudad insignia de los vinos de lujo en Asia.

Después de su reciente visita a Chile, en abril de este año, en la que degustó más de seiscientos vinos provenientes de distintos valles, Suckling publicó su reporte titulado “Chile’s Evolving Quality Wine World” (“La evolución de calidad mundial del vino chileno”), donde otorgó el máximo puntaje a Viñedo Chadwick 2014: “Tal vez un indicativo de que Chile alcanzó la mayoría de edad son los 100 puntos incluidos en este reporte, otorgados a Viñedo Chadwick Cabernet Sauvignon 2014. Este es un vino que define la grandeza de Chile con pureza, estructura y fineza que compite con los mejores tintos del mundo. Es un vino que define la elegancia y la fuerza al mismo tiempo.” Suckling describió el vino como “complejos aromas a arándanos, grosella negra y regaliz. De gran cuerpo pero refinado y bello al mismo tiempo, de increíble persistencia y complejidad. Tiene una transparencia que refleja la grandeza y la belleza. De esta añada se produjo la mitad de una cosecha normal. Tiene energía y brillo. Es el primer vino perfecto de Chile y lo tiene bien merecido”.

Los viñedos de Viñedo Chadwick alrededor de la casa familiar han producido uvas tintas de excepcional calidad por décadas, y son considerados la cuna del Cabernet Sauvignon en Chile.

Este lugar tiene también una historia muy particular. En 1942, Don Alfonso Chadwick compró la propiedad de 300 hectáreas llamada Viña San José de Tocornal, incluyendo sus viñedos en Alto Maipo. La propiedad luego se dividió y la familia conservó la casa patronal y 15 hectáreas de tierra de más alto potencial de calidad.

Eduardo Chadwick, seguro del potencial de este terroir único, convenció a su padre Alfonso para convertir su preciada cancha de polo en viñedos, y en 1992 se plantaron parras de Cabernet Sauvignon.

El viñedo de 15 hectáreas es considerado uno de los mejores terroir de Chile para producir Cabernet Sauvignon de calidad excepcional. Está ubicado en la comuna de Puente Alto, en el sector suroriente de Santiago, en la ribera norte del Río Maipo, a los pies de la Cordillera de Los Andes.

Posee un clima mediterráneo con una larga temporada seca, en donde las lluvias se concentran en el invierno, mientras que la alta oscilación térmica entre el día y la noche es uno de los principales factores que explican el intenso color de sus vinos. Los suelos aluviales poseen moderada fertilidad y alto contenido de gravilla que otorgan balance nutricional a las parras y excelente drenaje. Las frescas brisas de la mañana que soplan desde las montañas, la orientación de las hileras y las moderadas temperaturas durante el día permiten que las uvas maduren a la perfección, al tiempo que preservan su intensidad frutal y acidez.

Tras una extraordinaria vendimia 2013, donde la elegancia y fineza fueron las protagonistas indiscutidas, parecía difícil que la naturaleza entregara otra gran vendimia, aunque cada temporada posee cualidades climáticas únicas y 2014 sorprendió con vinos excepcionales.

La temporada comenzó con inéditas heladas a mediados de septiembre que provocaron menores rendimientos e hicieron prever una primavera compleja; sin embargo, las condiciones cambiaron drásticamente en octubre, guiados por un incremento gradual en las temperaturas.

El verano comenzó con un mes de enero cálido y seco, dando paso a una pinta temprana y homogénea junto con condiciones sanitarias ideales para las uvas. Luego se registró un brusco cambio en las temperaturas a partir de Febrero, en donde las temperaturas comenzaron a descender hasta abril, permitiendo que las uvas maduraran sostenidamente hasta alcanzar su nivel óptimo de maduración. Resultado de todo lo anterior fueron vinos con gran estructura tánica y profundidad, junto con una intensidad aromática y en boca excepcionales.

Rendimientos bajos, una añada seca, junto con la búsqueda constante de la elegancia, frescor y pureza, dieron como resultado una cosecha más temprana. Las uvas comenzaron a ser cosechadas a mano el 18 de marzo, mientras algunos lotes se cosecharon hasta 15 días más temprano que el promedio histórico, conservando los niveles de acidez y con la complejidad en boca que caracteriza este vino.

2014 será recordada como una añada extraordinaria en Viñedo Chadwick, la cual será recordada por su balance único, pureza frutal y profundidad.