Viña Apaltagua presenta Reserva Pinot Grigio 2015 y Carmenere Rose Extra Brut

Apaltagua

Dos nuevos vinos para la marca Apaltagua, lanza este mes Viña Apaltagua. Se trata de Reserva Pinot Grigio 2015 y Carmenere Rose extra Brut, donde el primero proviene del valle de San Antonio, en las cercanías de la localidad de Santo Domingo y el segundo del valle de Apalta, primer espumante de carmenere único e innovador tanto en Chile como a nivel mundial. Ambos vienen a potenciar su línea Reserva y la de vinos espumantes de alta gama.

De Reserva Pinot Grigio se destacan su fruta, elegancia, frescura y redondez en boca. Mientras que de Carmenere Rose extra Brut, los aromas que recuerdan a guinda, pétalos de rosa y frutos rojos. En boca aparecen sabores a fruta confitada, es graso y fresco. Las burbujas se sienten chispeantes y equilibradas y tiene una expresión elegante y continua.

Carmenere Rose Extra Brut está dirigido a todos los bebedores de vinos espumantes innovadores y que gozan el placer que entrega un vino único en su tipo, entretenido y novedoso. Gran relación calidad/precio. ($ 7.990).

En tanto Reserva Pinot Grigio, a quienes gozan de aquellos Premium innovadores y que gozan el placer que entrega un vino único en su tipo, entretenido y novedoso, también con gran relación calidad/precio. ($ 5.290)

Estas nuevas etiquetas se suman a las más de 28 etiquetas que Apaltagua comercializa en los 45 mercados donde está presente Viña Apaltagua en el mundo. En Chile se vendrán principalmente en tiendas de vino especializadas, restaurantes, hoteles y en las 3 tiendas que posee la Viña en Apalta, Teno e Itahue.

“Queremos satisfacer las necesidades de nuestros clientes y, en paralelo, darle mayor peso específico a nuestra marca Apaltagua reafirmando el compromiso de nuestra Viña de buscar el desarrollo interno de nuestra enología, la excelencia y el potencial de los valles donde hacemos viticultura en nuestro país”, explica Rodrigo Abarzúa, gerente general de Viña Apaltagua.

“Y es que la importancia va por el lado de la adaptabilidad que requieren las empresas vitivinícolas modernas de satisfacer las necesidades de los diversos y competitivos mercados del vino, en donde se debe ser proactivo para así aprovechar las oportunidades de negocios que ayuden a las empresas a consolidarse como proyectos económicos viables”, agrega Abarzúa.