Vinos de Chile A.G. reveló el programa del capital humano de la viticultura chilena

En el encuentro se presentaron los resultados del “Estudio de Inteligencia de Mercado Laboral para la Industria Vitivinícola”, y se expuso en detalle la “Estrategia 2020 de Capital Humano.

En su discurso inaugural, René Araneda, Presidente Vinos de Chile A.G. destacó que con mejor capital humano, aumenta la inclusión social y la competitividad que impulsa el Gobierno. Además subrayó que el aumento cualitativo y cuantitativo de la mano de obra calificada, va de la mano con la gran meta de la Industria, en un plazo de 6 años: convertir a Chile en el proveedor más importante de vinos premium, sustentables y diversos del Nuevo Mundo

Por su parte, Daniel Vicuña, Director del Consejo de Competencias de la Industria Vitivinícola, definió como principales desafíos: Cerrar brechas de educación y capacitación; mejorar las oportunidades laborales para los trabajadores; favorecer la incorporación de prácticas de sustentabilidad, y el desarrollo social y territorial. Además se refirió a los principales compromisos que necesitan para poder concretar la estrategia, partiendo por aumentar y profundizar el apoyo de la misma Industria, obtener financiamiento basal de fondos públicos para consolidar la institucionalidad del CCiV; desarrollar la mención vitivinícola en todas las regiones productivas, entre otros puntos de relevancia

” Este estudio es una más de las razones por las cuales decimos a todo el mundo que “Nos Gusta el Vino”. El nuevo programa de Capital Humano es una iniciativa que busca mejorar la educación y capacitación de los chilenos; da dignidad a los trabajadores agrícolas y abre oportunidades para que vuelvan al campo esos jóvenes que se fueron a estudiar a la ciudad”, así definió en su discurso de bienvenida René Araneda, Presidente de Vinos de Chile A.G. al “Estudio de Inteligencia de Mercado Laboral para la Industria Vitivinícola” y a la “Estrategia 2020 de Capital Humano”, planes que fueron presentados a las viñas, autoridades gremiales y públicas. Además se revelaron los principales desafíos del sector, entre ellos cerrar las brechas de educación y capacitación; mejorar las oportunidades laborales para los trabajadores; favorecer la incorporación de prácticas de sustentabilidad; y un mayor desarrollo social y territorial, los que fueron explicados en extenso por Daniel Vicuña, Director del Consejo de Competencias de la Industria Vitivinícola,

En el encuentro, realizado en la Sala Bicentenario del Centro Cívico de Vitacura, expusieron junto al Presidente de Vinos de Chile; María Rodríguez, Presidente del Sindicato Viña Veramonte; y Carlos Furche, Ministro de Agricultura, quien presentó los lineamientos de la colaboración público-privada para impulsar el crecimiento a través del Capital Humano. Y finalizó con un foro sobre los Desafíos y Mecanismos para fortalecer la productividad del trabajo y la competitividad de la Industria Vitivinícola, en el que participaron Daniel Vicuña, Director de Vinos de Chile y del Consejo de Competencias de la Industria del Vino; Francisco Javier Díaz, Subsecretario del Trabajo; Marcela Paz Arellano, Marcela Paz Arellano, secretaria ejecutiva de Educación Técnico Profesional, del Ministerio de Educación y Alicia Olivares, Alicia Olivares, Gerencia Desarrollo Competitivo CORFO

Estrategia y Lineamientos
Los lineamientos que se revelaron, son:

• Consolidar la institucionalidad del Consejo de Competencias para la Industria Vitivinícola (CCiV) con miras a fortalecer la dirección estratégica y la coordinación del accionar de los organismos, y otras iniciativas impulsadas por Vinos de Chile para el desarrollo del Capital Humano.

• Crear un observatorio para realizar estudios de inteligencia del mercado laboral, a fin de precisar las necesidades de la industria por trabajadores calificados y orientar la elaboración de planes formativos, según perfiles ocupacionales críticos, que facilitenla formación continua de las personas.

• Contribuir a la profundización de la educación vocacional y la capacitación basada en un marco de cualificaciones estandarizadas, para potenciar la empleabilidad y movilidad de estudiantes y trabajadores, con énfasis en la formación por competencias de jóvenes y mujeres.

• Establecer una estrecha conexión entre los desafíos y requerimientos de los procesos de I+D+i que realizan las empresas de la industria, con la identificación y preparación de los recursos humanos necesarios para viabilizar las ganancias de competitividad de esas innovaciones.

• Gestionar vínculos y acciones con actores del sector público y privado (stakeholders) para diseñar, financiar y ejecutar programas y proyectos que contribuyan al desarrollo del capital humano, acorde a las necesidades y prioridades de la industria en cuanto a mejorar la productividad de su fuerza laboral y la competitividad del sector.

Daniel Vicuña recalcó que para poder concretar esta estrategia, es preciso aumentar y profundizar el apoyo de la industria del vino, para el plan estratégico de Capital Humano. Además, obtener financiamiento basal de fondos públicos, para consolidar la institucionalidad del CCiV; comprometer acciones conjuntas con entes públicos, MINAGRI-MINTRAB-MINEDUC-MINECON; Financiar actualización de estudios; acordar y ejecutar nuevos programas y proyectos; ampliar las iniciativas exitosas de capacitación por competencias, en planes formativos; Desarrollar la mención vitivinícola en todas las regiones productivas, y profundizar la adopción de mejores prácticas internacionales

Respecto a la propuesta, Francisco Javier Díaz, Ministro del Trabajo Subrogante felicitó la iniciativa, planteando que es un modelo a seguir “espero que se replique en otros sectores, porque la inversión en las personas es la única manera para superar la desigualdad”. Además anunció la implementación de un programa nacional para capacitar a 300.000 mujeres y 150.000 jóvenes para los próximos años.

Competencias Laborales

Las Competencias Laborales, acorde a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) serán la “moneda mundial del siglo 21”, y son parte vital de la Estrategia 2020 de Vinos de Chile, donde se le da vital importancia al desarrollo de herramientas que respondan eficientemente a la constante mutación del “saber-hacer” de la fuerza laboral, en respuesta a las nuevas tecnologías y las diferentes formas de trabajar.

Los expositores se refirieron al reto de establecer modelos de formación más dinámicos, que permitan garantizar una constante actualización y adaptación a las demandas del sector productivo. Además, que es prioritario aumentar la participación de jóvenes y mujeres en el mercado laboral; junto con levantar más inversión, tener una orientación exportadora, y fomentar la innovación y el emprendimiento.

En ese marco, otro punto clave que se abordó fue la escasez de mano de obra – debido a las bajas tasas de cesantía, cercanas al 3% en períodos de alta demanda laboral (enero a marzo) – donde se enfatizó en la necesidad de aumentar los flujos migratorios entre las regiones del país; optimizar los recursos de reclutamiento de mano de obra, y buscar mejoras sustantivas en la productividad.

Doble Aporte y crecimiento de la Industria

“Con este programa estamos entregando un doble aporte al desarrollo laboral en Chile. Por un lado, con mejor capital humano, aumenta la inclusión social; y con mayor competitividad se apuntala la agenda de productividad, innovación y crecimiento que impulsa el Gobierno. Este proyecto es parte del compromiso de los hombres y mujeres del vino con la educación”, concluyó René Araneda en su intervención, afirmación que fue ratificada y argumentada en extenso durante el desarrollo del Seminario.

Siempre en el marco de la meta de convertir a Chile en el más importante proveedor de vinos premium, sustentables y diversos del Nuevo Mundo al 2020, se enfatizó que gracias al trabajo que han realizado empresas públicas y privadas, nuestro país hoy representa el 4,6% de la producción mundial en este sector y el 6° productor en tamaño, tras Italia, España y Francia. Además, representa el 21% de las exportaciones del agro y el 15% del empleo agrícola.

En ese marco, en el foro se discutió sobre la importancia de la participación de una fuerza de trabajo más educada y capacitada, para que el país mantenga un crecimiento acelerado; y así duplicar en valor los vinos al exterior, pasando de los US$1.500 millones a US$3.000, incrementando las exportaciones de vino fino en un rango de 6 años.

” Para ser el más importante proveedor de vinos premium, sustentables y diversos del Nuevo Mundo es clave mejorar la productividad, aumentar competitividad y la participación de jóvenes y mujeres en el mercado laboral, con una orientación que fomente la innovación y el emprendimiento”, aseguró Daniel Vicuña.

Alicia Olivares, de la Gerencia de Desarrollo Competitivo de CORFO coincidió con lo expuesto, reafirmando el total convencimiento que el capital humano y la innovación es la clave para el crecimiento del país. “Es por ello que desarrollaremos una estrategia de innovación en el Capital Humano de Calidad, siendo uno de los tres pilares fundamentales de la nueva estrategia de Corfo”, indicó. Además, anunció que se harán programas estratégicos sectoriales y transversales, tanto a nivel central como meso-regionales, que fortalezcan la competitividad desde las oportunidades y desafíos del mercado.

Para lograrlo, el desafío es continuar aumentando la demanda de vinos de mayor valor; desafío no exento de dificultades pero que motiva a establecer medidas estructurales que favorezcan el logro de las metas para el 2020, a través de un trabajo del sector y una sólida alianza pública-privada. Al respecto, algunas medidas recientes implementadas en esta dirección, son: 1) La Incorporación a la iniciativa “Wine in Moderation” del sector vitivinícola europeo, que promueve la cultura del vino y el consumo responsable. 2) El uso pleno del V1 Simplificado, documento de orden regulatorio que permite la internación y comercialización de vinos en la Unión Europea, de modo expedito y simple. 3) Generación de una categoría de “espumantes chilenos”, cuya marca o sello permita fortalecer el modelo de negocios de la industria, comparable a los principales competidores en el mundo. 4) El desarrollo de un modelo de administración, gestión y comercialización del enoturismo chileno, para poner en práctica un modelo de gestión sustentable. 5) Suscripción de un convenio de cooperación para la innovación y el desarrollo de capital humano, en el sector vitivinícola, con la Subsecretaría del Trabajo, para instaurar mecanismos destinados a detectar las necesidades de formación de trabajadores y asegurar la calidad, cobertura, articulación y pertinencia de las acciones de capacitación. 6) Formación y consolidación del Consejo de Competencias del Vino (CCiV), como articulador clave de los planes de capacitación y formación laboral. 7) Incorporación a la red “Global Skills Network”, como primera entidad chilena entre organismos internacionales y sectoriales de Australia, Nueva Zelandia y el Reino Unido, entre otros.

En ese sentido, en su exposición, Marcela Arellano Ogaz, Secretaria Ejecutiva de la Secretaría Formación Técnico-Profesional del Ministerio de Educación, anunció que la Cartera implementará una Política clara y articulada de Formación Técnica, con una Red de Centros de Formación Técnicos públicos para en el nivel superior, que sean de nicho y respondan a las voluntades educativas del territorio, y con una oferta educativa de calidad. El plan partirá en varias de las regiones vitivinícolas, Centros de Entrenamiento para el Sector Agrícola con la formación y equipamiento necesario; y Consejos Regionales Público-Privados.

Consejo de Competencias del Vino

Creada a principios de 2013 con el objeto de mejorar la adecuación (“cierre de brechas”) entre la demanda del mercado laboral y la oferta de formación, el Consejo de Competencias del Vino, bajo la Dirección Ejecutiva de Elizabeth Díaz, quien además es Gerente General del Otic ChileVinos y Certifica – Vino Ltda, ha realizado importantes contribuciones a la fecha. Entre sus principales logros, destacan la formación de una visión estratégica del sector; diagnostico y contribución a resolver déficits de inversión en capital humano, junto con velar por la pertinencia de la educación y capacitación; y articulación y dirección de la gestión de los requerimientos de la fuerza laboral, productividad y competitividad.

Finalmente se resaltó el trabajo de OTIC Chile Vinos, organismo creado en 2002, el que a la fecha ha capacitado a más de 40 mil personas. En la actualidad, hay 12 planes formativos para aplicarse en liceos técnicos de la VI y VII regiones, los que se transformarán en la especialidad vitivinícola. Ello junto a diversos programas de vinculación con todo tipo de proveedores de formación (educación y/o capacitación) de nivel Superior, Técnico Profesional, OTEC, entre otros.

Se destacó la creación en 2013 del Centro Certifica-Vino Ltda., continuador de los pilotos de Certificación laboral que ha venido desarrollando la industria desde 2005 y que al día de hoy ha levantado 39 perfiles laborales y certificado a más de 4.000 trabajadores, especialmente del área agrícola.

La Industria del Vino en Cifras

• Chile representa el 4,6% de la producción mundial de vino y el 6° productor en tamaño. En vino embotellado, es el 4° productor más grande del mundo, tras Italia, España y Francia.
• Facturación del año 2013, US$ 2.400 millones:
o Exportaciones: US$ 1.879 millones
o Mercado local: US$ 521 millones
• El vino representa el 21% de las exportaciones del agro y el 15% del empleo agrícola
• En el país hay 125 mil hectáreas productivas
• Más de 100.000 empleos directos (unos 400 mil si consideramos temporeros y proveedores). La gran mayoría de ellos, en regiones.
• Calculamos que 1.800 millones de personas el año pasado tuvieron en su mesa una botella de vino chileno, por lo que el vino es el principal vehículo de la imagen país.